Los mejores desayunos del barrio los sirven en el Aguilar, no hay duda. Es una gozada ver como, cada mañana (cuando salgo del portal en dirección al Metro pensando en qué extraña suceso me ocurrirá durante el viaje al trabajo), un camión enorme de la pastelería Mallorca aparca en la puerta del establecimiento y un chico empieza a descargar decenas de bollos recién hechos. Debe de ser uno de los pocos lugares de la zona en los que puedes acompañar el café con leche con un cruasán de Mallorca y eso no tiene precio.
Al margen de sus desayunos, el Aguilar (pequeñito, siempre lleno y con una atención exquisita) es uno de los lugares clásicos a los que ir a tomar el aperitivo cualquier día de la semana, principalmente durante el finde. Te encontrarás allí a medio barrio.
Destacado: ocio madrid, restaurantes en madrid, discotecas en madrid