El Museo del Jamón de Atocha es un buen lugar para empezar una noche de cañejas por Lavapies. Los cañotes que te ponen son de impresión y el precio muy económico (estaban a 0,70 centimos la ultima vez que estuve). Bueno, hay que decir que si te las tomas en una mesa te las cobran mas caras, pero para eso tenemos dos piernas bien hermosas. La tapa es siempre la misma: una bandejita metálica con trozos de magro, choped, chorizo y salchichon (que glamour!), aunque cada tres cañas es posible que te pongan una de aceitunas. La gente que frecuenta el bar es basicamente de dos tipos: jovenes que van a atiborrarse de cerveza y viejunos y pre-politoxicomanos que van a hacer lo mismo. También van señoras a comprar queso y jamon en la zona de la charcutería (por cierto aqui el pan estan cojonudo). Un consejo: mejor no pidas raciones porque te van a decepcionar. Una vez osado de mi, pedi una ración de jamon serrano y me trajeron seis lonchas contadas, tan finas que podía ver a traves de ellas. Asi que para mi este bar es lo que es, para tomar cañas; si tienes hambre te vas al kebab de la acera de enfrente.
Las cañas
Las raciones
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