Esta frase creo que es la más repetida entre las madres de las niñas que acuden a sus centros de danza situados por la ciudad de Valencia.
La verdad es que no conozco personalmente a esta empresaria de la danza de nuestra ciudad pero desde luego que ha sabido aprovechar el nicho de mercado de niñas interesadas en este arte.
La verdad es que no son muchas (comparado con otras actividades como los gimnasios que se llenan cada día) pero sí las suficientes como para abrir tres academias.
Las disciplinas han ido variando en función de la demanda: ha llegado la época del flamenco, del funky,.. (¿Para cuándo la del claqué?)
Con horarios estrictos y no muy apto para todos los bolsillos (había que aprovechar la exclusividad, no?) se ha formado casi un imperio de academias de danza.
La variedad de tipos de baile que ofrecen
El precio
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