Las Cuevas del Sésamo solía ser nuestro lugar habitual de encuentro durante nuestros interminables años en la facultad. Allí íbamos sedientos todos los viernes dispuestos a beber toda la sangría que cupiera en nuestros estómagos. La conversación solía ser fluida al principio, pero en cuanto se sucedían los minis todo se convertía en una especie de delirio colectivo. Desconozco si el la actualidad sigue siendo tan popular como en mis tiempos en la universidad. Hace ya bastante de aquello y entiendo que las modas y las costumbres han podido cambiar notablemente en los últimos cinco años. Pero estaría interesante adentrarse de nuevo en las cuevas.
El tiempo pasado.
Nada.
Reportar contenido inapropiadoDestacado: restaurantes en logroño, discotecas en logroño