La Chata es una más de las tabernas que pueblan la calle cava baja. Sí son muchas, pero ninguna como La Chata. Ya desde el exterior se nota que es diferente a las demás y que tiene ese algo que el resto no posee. La decoración por fuera, encanta y por dentro, aún más. El ambiente, sin palabras, sobre todo los domingos, como en cualquier local del barrio madrieño de La Latina. La decoración, a través de azulejos y dibujos representativos de la vida madrileña de antaño. Dede fuera se ven muchísimo y parece que te invitan a entrar. Desde dentro, te convencen. Yo trato de convencerte que merece la pena entrar, pero si te acercas podrás comprobar que en realidad La Chata no necesita convencer a nada ni a nadie, que se vale por sí sólo.
Destacado: ocio madrid, restaurantes en madrid, discotecas en madrid