Sevilla: tierra del sur y, sobretodo, tradición de toros.
Qué mejor que empezar nuestra visita por Sevilla por la Plaza de Toros de la Real Maestranza, teniendo en cuenta que la entrada cuesta 5€ y que realmente, dejando a un lado si eres taurino o antitaurino, se trata de un escenario realmente espectacular. Si de paso, coincidimos con una corrida de toros, podemos quedarnos en la entrada para observar el público que va accediendo al recinto, puesto que se trata de algo parecido a un ritual: sacar las mejores galas y arreglarse como si de una fiesta se tratara. ¡Muy recomendable! Seguir nuestra ruta haciendo un viaje a través del tiempo para adentrarnos en el comercio de España con América es algo casi obligatorio. El Archivo General de Indias pone a nuestra disposición desde exposiciones temporales que muestran al público parte de sus fondos (sobretodo, mapas y reproducciones) hasta una sala de exposiciones que contiene, entre otros, las pinturas del gran Goya conservadas en el Archivo.
Después de tal inyección de cultura qué mejor que 400.000 metros cuadrados de acacias, olmos, arrayanes, adelfas, laureles, rosaledas y gran variedad de flores para descubrir el Parque de María Luisa. Alberga caminos y glorietas que nos permiten ir descubriendo edificaciones que nos dejan sin palabras, algunas de las cuales fueron añadidas durante la exposición iberoamericana de 1929. Paseando por este espectáculo de verde y vegetación seguro que nos cruzamos con algún elegante coche de caballos que hace una ruta por dentro de este magnífico parque. Sevilla tiene estas cosas, que cada rincón ofrece un maravilloso y diferente punto de vista del concepto “ciudad”, y por lo tanto, del concepto visita por la ciudad. Encontrarse un pequeño museo de “antigüedades” es habitual en la mayoría de ciudades, pero no como el que encontramos en ésta. El Museo de Muñecas y Juguetes Antiguos es obra de la señora Carmen, una coleccionista de hace mucho tiempo que finalmente, decidió convertir su pequeña tienda en un museo para así poder “presumir” de su gran colección de antigüedades.
Pararnos a comer es la mejor opción después de haber disfrutado de cualquiera (o de todos, o algunos) de estos cuatro lugares. Desde salir.com te proponemos diferentes opciones con las que llenar tu estómago, probando platos típicos andaluces u otras variedades por un módico precio. En el Bar Venecia encontrarás tapas baratas, que podrás comer en su terracita si hace un mínimo de buen tiempo, acompañado de un ambiente típico de barrio. El restaurante Bar Savoy se trata de una tasca tradicional, céntrica y barata. Y comer en la Taberna El Ajo Blanco te acerca a la más típica cocina andaluza, rodeado de un ambiente musical en el que podrás disfrutar de exposiciones y venta de vinilos, e incluso alguna visita de músicos de Sevilla, o jazz y flamenco. Si prefieres algo “no típico” te recomendamos el Restaurante la Ilustre Víctima, donde degustar comida internacional, entre la que encontramos un cous-cous recomendable o un buen té pakistaní. O también el Wok, en el edificio Viapol, donde podrás comer de un buffet libre la cocina asiática a mejor precio.
Si por la mañana no has podido visitar todo lo que te proponíamos puedes hacerlo por la tarde, pero si prefieres pasar una tarde de compras tienes varias opciones. Para los más presumidos, BCM complementos, donde encontrarás todos los complementos habidos y por haber, y además, a buen precio. En Calzados Yolanda seguro que encontrarás esos zapatos que hace tanto que buscabas y por poco dinero. Si prefieres libros, en la Librería Anatma los encuentras seguros, y en el Mercadillo Charco de la Pava, situado en los antiguos aparcamientos de la
Expo’92, puedes encontrar todo lo imaginable (y lo inimaginable). Pero si decides hacer esta ruta un miércoles, puedes aprovechar para ver una película en versión original en los Cines Avenida 5 Cines, donde disfrutarás del día del espectador.
Esperamos vuestros paseos por Sevilla siguiendo nuestros consejos porque, aunque se trate de una época de crisis, y que tenemos la Navidad a la vuelta de la esquina, se pueden hacer muchas cosas por poquito dinero.