Yo no considero al Foster un sitio de comida rápida. Ir al Foster es sentarte un par de horitas y disfrutar como un niño con sus nachos y sus hamburguesas.
Lo de tomarte una hambuerguesa con sabor a carne de verdad, es una cosa que ya habíamos olvidado. A veces incluso son incómodamente grandes, pero merece la pena por su sabor.
Lo mejor es pedir unos entrantes, que están muy buenos. El precio, pelín caro para un estudiante, pero algún capricho al mes....
Destacado: ocio madrid, restaurantes en madrid, discotecas en madrid