Uno de mis restaurantes favoritos es La cerería. Existía hace un montón de años, pero menos reformado y más perroflauta, con una terracita tanto en invierno como en verano. Cuando los bocatas eran más económicos pero igual de buenos y donde el ambiente era tan especial que siempre te traía de vuelta.
Nació como una cooperativa y así se ha quedado. Siempre comida elaborada, cultivos ecológicos, harinas integrales. Las cosas se hacen despacio pero con mucho amor, y eso se nota.
Ahora, después de la reforma, La cerería ya no es tan multiculti pero es igual de acogedora, con mucho estilo. Han ampliado la carta con unas pizzas riquísimas, aunque lo mismo vale para ir a merendar un batido con alfajores, como para presentarte a tus suegros en una comida formal.
La comida, el servicio, el local.
Me gusta todo, hasta esperar.
Reportar contenido inapropiadoDestacado: restaurantes en barcelona, discotecas en barcelona