Mi amiga me llevó en este local para cenar un buen frankfurt. Teníamos que ir a ver a nuestros amigos que actuaban en Mataró muy cerca de este bar.
Es un local con servicio de cafetería y elaboración de bocadillos. Las dos pedimos un frankfurt y una cerveza.
El lugar es acogedor y de servicio bueno.
Nuestra sorpresa fue cuando vimos entrar a uno de nuestros colegas.
Se sentó con nosotras, estaba muy nervioso por su concierto. No tenía apetito (pobre). Se sentó allí para charlar...pero al cabo de un rato pidió otro frankfurt para él.
¿Lo bueno? nuestro colega nos pagó la cena. Se acercaba la hora del oncierto....así que nos despedimos del bar frankfurt pirámide. Pero volveremos!