Aunque no sea muy dada a frecuentar joyerías... todos tenemos una en nuestra familia, porque es donde nos han comprado los primeros anillos, una pulsera, etc.
Es el caso de la joyería Rogelio que ahora está ubicada en la Plaza de los Luceros.
Las dependientas son unas personas que sirven para trabajar de cara al público porque además de hacer bien su labor, asesoran, son simpáticas y ofrecen ese calor que no encuentras en las tiendas, normalmente, de los centros comerciales...
Allí te conocen, te tratan bien, te buscan lo que necesitas hasta dar con ello... Lo que decía yo no soy muy asidua a frecuentar este tipo de establecimientos pero si tuviera que hacer un regalo y quisiera que la calidad fuera unida al precio, no lo dudaría y como algún familiar hace en ocasiones, iría a comprarlo a "Rogelio".
La buena educación, el buen ambiente, eso no se paga con ningún dinero...
El trato de las dependientas
Nada
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