Aunque parezca mentira nunca me había pasado por La Lonja, sí por fuera, pero nunca había visto una exposición ni nada que organizaran.
Un amigo me habló de un dibujante valenciano que exponía allí y fuimos. Lo cierto es que el edificio es bonito por fuera pero por dentro, mucho más. El aire acondicionado casi me hace coger un resfriado pero fue estupenda la visita.
Tres salas enormes. Carteles publicitarios, ilustraciones para libros de otros países, reseñas en periódicos de EE.UU., esculturas, cómics de los setenta históricos donde la sátira ya comenzaba a abrirse un hueco...
Clásico y contemporáneo se daban la mano. Me gustó. Al menos este autor.