Es la óptica "de toda la vida". Allí me compré mis primeras gafas (que ya no necesito) me graduaron la vista y se me había corregido el astigmatismo.
Las dueñas son encantadoras. Acompañé a un familiar que se le habían caído las gafas y roto un cristal un sábado por la mañana, fuimos y a la semana siguiente, lunes o martes ya las tenía.
El trato es muy agradable, son profesionales. Remodelaron la óptica hace unos años y está perfecta.
Evidentemente hay gafas de sol de todos los precios (en las ópticas es donde debemos comprarlas) con diseños muy bonitos.
Es mi óptica.