Es un restaurante ideal para que te inviten a cenar en plan romántico. ¿Qué ocurre? El romanticismo no ha muerto :-) La mesa en la calle, con suficiente intimidad como para no estar pegado al de la mesa de al lado...
Buen servicio, la comida exquisita, de precio no está mal. El lugar está muy bien ubicado puesto que si luego te apetece dar un paseo o bailar, tienes los pubs a un paso o si te va más el coger de la mano a esa persona pues te vas camino del puerto y a ver las estrellas ;-)