Esta simpática familia,formada por el padre(Manolo),la madre(Mª Angeles) y los dos hijos Manolo e Iván regentan desde hace bastantes años este simbólico bar de la zona.Los Sábados por la mañana y mediodías nos encontramos todo el vecindario y demás personas en este chiquitín local.Pidas el bocata que pidas,sobre todo el de pamboli con "camaiot" calentito está de muerte.Su precio junto con un buen café con leche(en eso son especialistas)ronda los 4 euros.Siempre están de buen humor y eso hoy en día se agradece un montón.
Pásate un día y compruebalo.Hay también terracita.
De siempre,el café con leche tan rico que hacen y sin dejar de lado sus bocatas.
En verano cierran todo un mes y estamos como locos por saber donde ir.
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