Museos hay muchos en Valencia, y alguno de ellos más conocido por su continente que por su contenido (Museo Príncipe Felipe, por ejemplo). En este caso sucede al revés, porque el edificio, construido en los años 70, le da aspecto al IVAM de fuerte, castillo o cualquier otra cosa, excepto museo de arte contemporáneo, que lo es a mucha honra y con renombrada fama ¡internacional!, sobre todo por su colección de Julio González, y por la calidad de todas las exposiciones que acoge.
Las salas son grandes, fresquitas, y hay varios pisos que visitar. También existe un restaurante caro, pero buenísimo, que llevan los antiguos dueños de La Hacienda, y tiene un ambiente tranquilo y acogedor.
La pena es que para gozar de este museo hay que tener ciertos conocimientos de arte contemporáneo que, lo normal, es que no tengamos el pueblo llano.
Los domingos se puede visitar gratis y no hay demasiadas colas.
Creo que la actual Directora, Consuelo Ciscar, está más pendiente de sí misma que de impulsar el museo. Se echa de menos a anteriores directores, le daban un aire más... auténtico y elegante. Otro problema: la famosa ampliación lleva años anunciándose y, hasta hoy, NUNCA se materializa.
Reportar contenido inapropiadoDestacado: restaurantes en valencia, discotecas en valencia