Qué pena de sitio, uno de los locales más bonitos de Madrid, con un encanto que lo hace único pero que se ha ido destruyendo poco a poco.
Antes ibas a tomarte la mejor sangría de Madrid y a escuchar a su maravilloso pianista, ahora solo oyes las voces de los niñatos y los guiris emborrachándose, y ves la cara del pobre pianista al que nadie le hace caso.
Hay que ir porque es mítico, pero yo ya no entro porque prefiero recordarlo en sus tiempos dorados
Como era antes, con su encanto misterioso
La gente que lo va destruyendo poco a poco
Reportar contenido inapropiadoDestacado: ocio madrid, restaurantes en madrid, discotecas en madrid