Categorías: Actividades para niños , Museos
Anónimo
12-06-2007 17:20
Qué impacto es pasear al lado del Museo Príncipe Felipe y darte cuenta de lo pequeño que eres. ¿Cómo algo puede ser tan enorme, tan majestuoso, tan contundente?
Te vas acercando al museo y esa sensación no te abandona. No somos nadie. Qué poca cosa somos...
Una vez dentro, esa sensación continúa. El Museo es una pasada. Es increíble. Y ya es una referencia de nuestra ciudad. Siempre hay una exposición en la planta de arriba que es para niños y mayores. Todo consiste en ir tocando unas cosas y otras para ir aprendiendo cosas de ciencias. Yo no aprendí mucho, pero sí que es llamativo el poder hacer pruebas y cosas así. Una muestra interactiva, vamos.
Pero en realidad, en el Príncipe Felipe lo importante no es el contenido, ni muchísimo menos. No hay mejor exposición que la que puedes ver sentado frente al museo y contemplarlo, junto al hemisferic y el palau Reina Sofía. Y darte cuenta de que estos edificios nos sobrevivirán siglos y siglos...
Todo.
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