Este lugar es otro sitio "de toda la vida" en Santa Cruz. Allí van a comer los abuelos de una de mis amigas. Está ubicado en una casa típica canaria, que ha sido renovada actualmente. Es uno de los pocos sitios de este tipo que se puede encontrar en la ciudad. Yo diría que es un sitio verdaderamente "auténtico", como los bares de marineros de Arrecife en Lanzarote.
Al entrar nos envuelve una atmósfera muy especial, como del pasado, lo mismo pasa con los olores y sabores de la comida canaria auténtica, con su mojo y sus papitas arrugadas, sepias a la plancha o pescado fresco.
Digno de visitar. Un sitio muy especial, dónde podemos acercarnos a la gente del lugar.
El ambiente, la comida.
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