Me encanta tomarme los primeros helados de la temporada y saborearlos como dios manda, y la Dino es esa heladería que todo el mundo quisiera tener debajo de su casa. La calidad y variedad de sus helados la posicionan entre lo mejorcito de la zona de Sants. El principal inconveniente es la situación de la heladería, un poco forzada a mi gusto, ya que es una calle de mucho paso y que en seguida se colapsa. Por todo lo demás, altamente recomendable.