La verdad es que pasa casi desapercibido este local y si no fuera porque me llevaron seguramente nunca hubiera entrado. Pero ya una vez allí el sitio engancha, tanto por la decoración como por la compañía del barman que es muy dado al parloteo.
Por todo lo demás, el local no es demasiado grande y la música está flojita, se convierte entonces, en un sitio íntimo en el que charlar tan ricamente mientras la noche empieza.
Todo en general
Reportar contenido inapropiado