Categorías: Cocina italiana
ozores
15-10-2007 00:40
La entrada es un pasillo más bien estrecho con taburetes en el lado derecho, para esperar mientras llega el resto de la gente o para esperar hasta que te den mesa.
La barra es diminuta, pero claro es un restaurante no un bar de tapas.
Tiene alrededor de 500 metros cuadrados, vamos una pasada, la decoración está muy lograda, de estilo rústico, las paredes y techo como si fuera todo de piedra.
Las mesas sí son de piedra, la mayoría son cuadradas, pero como nosotros éramos 7 personas, nos sentaron en una redonda que estaba pegada a una chimenea, sólo de decoración, ya que de estar encendida más de uno habría salido chamuscadito.
Están servidas a la hora de sentarte y el plato es de madera, aunque es decorativo. Para cada comensal hay unos palitos de pan tipo colines pero muy alargados y una salsa de ali-oli, no muy italiana, por cierto, para mojarlos, y ayudarte a elegir el menú.
La carta como ya os he dicho no es todo pasta y pizza, aunque sí lo principal. Tienes varios entrantes, entre ellos los costrini, panecillos con queso y bacon , unas setas empanadas con una salsa de queso, los nombres me váis a perdonar, pero entre que no tengo ni idea de italiano y que no eran precisamente cortos, no os puedo indicar bien.
Lo que nosotros pedimos fueron canelones de carne, los ponen en platos de barro con mucho tomate, la lasagna de salmón, no llegué a probarla pero parecía que se había quedado un poco seca la pasta, fetuccini con guindillas y langostinos, la guindilla no picaba nada de nada, no sé si ponerlo como bueno o como malo, porque parece que le quita la gracia al plato, solomillo recubierto de salsa y algo de pimienta, y lo que más me gustó, el plato que me pedí yo, je,je. Una calzone, sí soy muy simple y me pedí una pizza, pero no se puede comparar a las pizzas de los restaurantes de comida rápida, aunque se parece en que está doblada por la mitad. Los ingredientes que tiene son jamón, carne, champiñón y huevo duro, estaba muy jugosa y creo que es porque tenía mucho tomate y poco queso.
Los postres sí que son los típicos, panetone, profiteroles, tartas variadas y copas de helados. Y de regalo unos chupitos de licor de hierbas, para hacer bien la digestión.
El servicio es una de las mejores cosas que tiene, ya que siempre hay alguien cerca, son muchos los camareros que están por la sala atentos para retirarte los platos o para que les pidas cualquier cosa.
El precio está dentro de lo normalito, ni muy caro ni muy barato, unos 15 euros por persona
Decoracion
Aseos
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