¿Qué tal si toda la vida sucede por mera casualidad? ¿Qué tal si no podemos escaparnos ni conquistar las leyes que rigen nuestra existencia? ¿Qué dicen el Génesis, Galois, Bauhaus y La insoportable levedad del ser el uno al otro? ¿Qué tal si el sudor de nuestra frente nos puede salvar del polvo al que inevitablemente volveremos? Esta película plantea estas preguntas y muchas más. Es una historia de amor, humor y amistad. "3:19" afirma que la vida no acaba con el último suspiro, que se puede encontrar significado en la mirada de un extraño. A partir de esta mirada, un grupo de jóvenes descubre la vida misma.
El mayor atractivo de la película es, sin duda, Miguel Ángel Silvestre. Los responsables de "3:19" no son tontos, y saben que el actor está de moda. Es la fecha perfecta para estrenar la película. Obviando esto, nos encontramos ante la historia de una persona que pasa de tener miedo a morir, a querer cumplir sus sueños y asumir su propia muerte. Esa persona anima a los demás, aunque él es un enfermo de cáncer. A pesar de que la historia pueda parecer triste, los toques de humor están presentes en todo el largometraje y el amor también tiene un peso importante. "3:19" se estrenó en el festival de Málaga con bastante éxito, aunque no sabemos si por el físico de sus actores (tampoco vamos a desmerecer a Félix Gómez) o por su interpretación.