Tras conseguir el Goya al mejor corto documental en el 2002, Ramón de Fontecha presenta ahora su primer largometraje, "El tren del wolframio". El tema central es la venta de wolframio español a Alemania que permitió que la Segunda Guerra Mundial se extendiera un año más. La idea comienza a partir del testimonio de Thomas Belkin, un octogenario ex agente de la inteligencia estadounidense, que relata unos hechos ocurridos en la España de los años 40, hasta ahora silenciados y relacionados con una de las batallas económicas más importantes de la Segunda Guerra mundial, que tuvo como protagonista al comercio del wolframio, elemento esencial para la fabricación de armamento.