Los niños del Barrio Rojo de Calcuta viven rodeados de pobreza, abuso y desesperación. Zana Briski, fotógrafa profesional, intentó ofrecer una oportunidad a los hijos de las prostitutas de este barrio regalándoles cámaras y material fotográfico. Una instantania fue el vehículo para traer la esperanza y la ilusión a una de las zonas más pobres del mundo.