Max es un niño que tiene un perro y una gata con los que dice poder hablar. Una tarde en el parque, su perro "Bo" se entera por una perra de que unos hombres se están entrenando para matar al presidente. Cuando Max llega a casa y se lo cuenta a su padre, que trabaja para el gobierno, éste no le cree y le vuelve a decir que los animales no pueden hablar con las personas.