Se avecina la temporada de invierno. En la sección de embalaje de cadenas para la nieve de una fábrica, los pedidos empiezan a amontonarse. Javier, el encargado, pide refuerzos. Jairo es trasladado de otra sección. Ángela y Karmentxu llegan de una empresa de trabajo temporal para trabajar dos semanas. De seis a dos, los cuatro embalan cadenas en silencio, cada uno en su mesa. La metereología anuncia temporal y el trabajo se prolonga. Sin darse cuenta, Ángela empieza a romper las reglas del trabajo y poco a poco éstas van cambiando. El trabajo se convierte en juego y esa nave fría y gri en el lugar donde jugar.
"Nevando voy" es de esas películas curiosas. No tiene presupuesto (sus directoras han dicho que no llegaba ni a 1 euro), le falta luz y el sonido es pésimo. Pero a pesar de que el envoltorio deja bastante que desear, el contenido es realmente bueno y promete ya sólo por su línea argumental, algo que escasea bastante en los tiempos que corren. Las realizadoras, Candela Figueira y Maitena Muruzábal han visto cumplido su sueño. Su película no va a tener éxito en la taquilla, pero a partir de ahora estas cineastas van a ser consideradas unas grandes promesas de nuestro cine. La película, que habla sobre el desarraigo, la amistad y la falta de dinero, causó furor en el Festival de Cine de Valladolid. En principio, las dos realizadoras temían que ni siquiera tuviese distribución pero, tras su paso por el festival, ya está en las salas de cine.