"Oh, Jerusalén" recrea la historia de la creación del Estado de Israel en 1948 a través de dos amigos, uno árabe y el otro judío. Contada desde diferentes puntos de vista, en el filme se mezclan valor, violencia, política y un fuerte sentido de la moralidad. Su historia les lleva desde las calles de Nueva York a la Tierra Santa, donde arriesgan sus vidas luchando por lo que creen. La película está basada en datos históricos extraídos del best-seller escrito por Larry Collins y Dominique Lapierre.
No es fácil llevar a la gran pantalla uno de los temas más controvertidos del siglo XX, y "Oh, Jerusalén" no lo consigue. Explicar la creación del estado de Israel es muy complicado. La cinta está basada en el libro de Larry Collins y Dominique Lapierrre de 1972. Cuenta el conflicto a través de los ojos de dos amigos americanos que viven en Nueva York, uno de ascendencia judía y otro árabe. La cinta intenta tocar todos los puntos, desde el bombardeo en 1946 en el hotel Rey David hasta la votación en las Naciones Unidas que llevó a la división de Palestina. Los cineastas intenta ser imparciales en el tema, y los británicos aparecen como los malos. Las interpretaciones son buenas, pero posiblemente la película tendrá más éxito en DVD que en los cines.