Tiempos modernos

La imagen más famosa de Tiempos Modernos es la

Su valoración 9  Succo Succo 29-11-2007 13:33

del personaje de Charlot siendo engullido por una de las enormes máquinas de la fábrica en la que trabaja. Es una metáfora de la vida misma, de unos obreros que viven sólo para hacer dinero ajeno, que viven alienados, sin poder ser ellos mismos y al servicio de un sistema deshumanizado. Denunciar todo eso estaba dentro de los objetivos de Chaplin al realizar esta película, pero con ésta también quería hablar de otras cosas: de cine y de, cómo no, sí mismo. Su tema favorito. Tiempos modernos se forja cuando el sonido ha llegado al cine. Comienza una nueva era en la que los actores pasan a hablar pero Chaplin se resiste y continúa haciendo mudo. Considera que la imagen y, con ella, las propias películas, pierden su pureza y todo su sentido si se le añaden diálogos. Él se revela ante la nueva era que ha llegado al llamado séptimo arte y lo hace como él mejor sabe. Está muy extendida la idea de que la primera vez que se le oye hablar a Charlot es en El Gran dictador y eso no es así. Ahí es Hynkel quien lo hace y, en el famoso discurso final, es el propio Chaplin quien habla al mundo entero. Al barbero nunca se le oye. Éste es la prolongación de Charlot y la única vez que éste emite algún tipo de voz en toda su historia es en Tiempos Modernos. Sucede al final de la película. Por diversas circunstancias, el protagonista, sin un duro que llevarse al bolsillo, termina en un trabajo en el que tiene que llevar a cabo un número cómico que consiste en una canción y un baile. ¡Charlot se ve obligado a hablar para subsistir! Es como su propia trayectoria como cineasta, a la que todos vaticinan un punto y final tras la llegada del cine sonoro. Y sucede que al personaje se le olvida la letra de la canción. Sale a escena y lo único que es capaz de emitir son palabras ininteligibles y algunos sonidos. Por primera vez oímos a Charlot y sucede que es el gag más gracioso de la película y, tanto los espectadores que están dentro y fuera de la pantalla se parten de la risa. Todo, sin que se le entienda ni una palabra, por lo que Chaplin quiere decirnos que no hace falta hablar para hacer reír, que la imagen puede bastar y que, como en la vida misma (las grandes máquinas de las fábricas), la industrialización y los avances tecnológicos sólo sirven para ir hacia atrás y deshumanizarlo todo.

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San Valentín 2012

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