Uno de mis museos favoritos, sin duda. Dicen que contiene la mejor colección del mundo de arte de madera policromada y lo cierto es que impresiona. También el arte religioso tiene su hueco, con destacadas esculturas de los siglos XIII al XVIII. Eso, sin olvidar las obras de maestros como Berruguete o Gregorio Fernández.
Las instalaciones (renovadas hace no demasiado tiempo) son bastante aceptables, aunque algunas salas, para mi gusto, son demasiado frías, como si diera la sensación de que falta "algo". Lo que no me gustó mucho la última vez que estuve fue la actitud de la gente que había vigilando, demasiado "estirada". Le pregunté a una chica sobre una de las obras y poco menos que me dijo "¿no sabes leer lo que pone ahí?".
Pese a todo, un sitio muy recomendable. Además, ya puedes aprovechar y ver la Iglesia de San Pablo, que está al lado. También impresionante.
Calidad de las obras expuestas.
Personal algo "borde".
Reportar contenido inapropiadoDestacado: restaurantes en valladolid, discotecas en valladolid