Sidrería cerca del Campillín donde se puede cenar por buen precio. El local presenta una barra larga a la derecha y, frente a ella, unas pocas mesas. El segundo piso, que tiene una barandilla que lo comunica con el resto del bar, lo reservan para comedor.
La carta es muy variada, ofrece tapas y platos más elaborados, en cualquier caso las raciones son abundantes, con tres tapas sería suficiente para dos personas.
El dueño es aficionado al fútbol así que es un buen lugar donde cenar y ver el partido el fin de semana.
Aunque es un restaurante barato y de bastante calidad, puede irse sin reservar con antelación, pues no suele tener demasiada clientela, quizás por que se encuentra un poco alejado de la zona de la “fiesta” en Oviedo.
La comida
La decoración del local
Reportar contenido inapropiado