Las Cuevas de Sésamo es uno de esos sitios a los que todo el mundo te dice: "!tienes que ir!, ¿aún no has ido?" Así que por una cosa u otra acabas visitándolo siquiera por saber cómo es ese lugar que toda la gente y de todos los estilos conoce.
Lo primero que observas es la enorme cola que hay para entrar. Bueno, al menos cuando yo he ido. No sé si será siempre así o dependiendo de la hora, Supongo que si vas prontito entras rápido y fácil. Pero no fue el caso.
Una vez dentro el sitio es distinto, está chulo. La gente que va hay de todo. Pero estando el sitio por Huertas te encuentras lo que ves por allí cualquier fin de semana.
Las sangrías pegan fuerte y son caras. Demasiado para mi gusto. Además por el hecho de estar siempre lleno es ligeramente agobiante.
En conclusión, un sitio que no está mal pero que tampoco entiendo demasiado bien de dónde le viene la fama.