Categorías: Terrazas de verano , Tapas
tatiana
17-10-2007 14:26
Cuando terminamos de pedir tapitas la primera vez que comí en la terraza de Carmela, volvimos a pedir otra de todo mi amigo José Luis y yo y bendijimos el trabajo que teníamos en Madrid y que nos permitía viajar a menudo a Sevilla para disfrutar de los placeres inmensos de su cocina y de las manos y mimos de sus cocineros. Los de Carmela son sencillamente un deleite. Hay platos que en algunos restaurantes están muy buenos y hay otras cosas que tienen algo que no se sabe lo que es y que hace que ese bocado te dure en la cabeza mucho más tiempo que en el paladar. ¡Cómo está el salmorejo de Carmela!, ¡Cómo están sus tapas de jamón, de revueltivos, sus fabulosas tartas caseras! Cuando yo estuve, tenían una camarera pelirroja irlandesa que yo creo que era más sevillana ya que los de Triana y que tenía un salero y una simpatía genial. Estuvimos como en casa, nos trataron de lujo, comimos como reyes y el precio fue estupendo. El barrio no puede ser de más tronío y se palpa en el aire el ambiente andaluz y el gracejo de sus gentes. No me extraña que los guiris vengan y se queden en España. ¿quíen quiere vivir en Finlandia?; ¿hay salmorejito en Finlandia? ¿Se toman copichuelas en la calle al ritmo de unas rumbas gitanas en Noruega, en Londres, en Estrasburgo? No...eso sólo es aquí. Sete acentúa el espíritu patriótico en Sevilla y en tasquitas como Carmela.
Todo, las impresionantes tapas, el ambiente, el precio, la atención, la simpatía...no se puede ser mejor.
Nada, es espectacular este sitio.