Uno de los mejores consecuencias del verano son sin duda alguna los chiringuitos. Los hay cutres, los hay que lo son menos, y de vez en cuando aparece uno como el "Me Tumbo", donde se conjugan una buena situación, una gran selección musical y un diseño atractivo. Pensado como un local algo más moderno de lo habitual, lo mejor son sin dudas sus tumbonas. Llegas, te apalancas en los cojines, te pides algo y disfrutas de la música. Impagable para las noches del verano, especialmente aquellas en que el calor no te deja dormir en casa.
Volver del trabajo, tumbarte en los cojines y pedir una clara al son de Garota de Ipanema, posiblemente la mejor canción de Bossa Nova jamás escrita, mientras un viento cálido acaricia tu cara y ves las olas lamer la orilla.
Que se acabe el verano y los chiringuitos cierren :-(
Reportar contenido inapropiadoDestacado: restaurantes en mataró, discotecas en mataró