Mucho menos ruido que en los aledaños; es ideal para pasar un rato tranquilo en pleno barrio de Universidad, cosa que no es fácil de encontrar. Cafés y tés con todos los caprichos y añadidos que quieras pedir, y unas tostas en las que no hay mucha variedad pero que son para chuparte los dedos.
Como curiosidad: continuamente cambian la decoración, basada en exposiciones temporales de artistas que empiezan.
Que nos lo dejasen sin apenas conocernos, para dos días de rodaje de un cortometraje.
Los habituales del local, a los que parece que el resto les molestamos.
Reportar contenido inapropiadoDestacado: ocio madrid, restaurantes en madrid, discotecas en madrid