por: Madrid
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Candela

914673382 - 651533739

Olmo, 2, Madrid, 28012

Centro (Embajadores)

L1 Antón Martín, Tirso de Molina

Candela discoteca Madrid

Candela es una discoteca de rumba y música flamenca de Madrid. Se encuentra en el barrio de Lavapiés y cuenta con una larga trayectoria a sus espaldas ya que aquí han actuado grandes nombres de la música como Camarón, Paco de Lucía, Ray Heredia y un largo etcétera.

Actualmente, la discoteca Candela de Lavapiés sigue siendo una de las más populares en el centro de Madrid. Cuenta con un ambiente inmejorable en el que tanto madrileños como gente extranjera se juntan para bailar y cantar temas míticos de la música española que se mueve en el género de la rumba, las sevillanas o el flamenco.

De noche, Bares de copas y pubs, Actuaciones en directo, Flamenco

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6 comentarios
Su valoración:
elpescacabales
Filo de Los Patios. Que en esta preciosa sala voy a tener la oportunidad de ver este día 30/05/2014, a las 23.00,
a una de las mas grandes cantaoras que a dado MADRID,
Filo de Los Patios , Para mi es una cantaora con pellizco con duende con injundia propia , con una voz flamenca preciosa
con un sentido del compás innato suyo de nacimiento,,
un ole ole ole para Can dela por llevar a esta Cantaora , Filo de Los Patios..
Su valoración:
alain
¡Ay, Candela!. El Candela es un bar de esos que no quedan en ningún lado...Uno de esos que abre hasta tarde tarde sin necesidad de tener esa estúpida licencia de pub o de discoteca o de lo que sea. La única vez que fui me quedé hasta las 3 de la mañana (aunque al parecer cierra bastante más tarde). No está mal para ir alguna que otra vez a tomar copas (baratas) y divertirte hasta tarde, aunque la música y el ambiente flamenquillo no sean lo mío...¿Pero hay que probar de todo no?
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Crisman
A que hora empieza la juerga?. Hola a todos, he ido dos veces a candela, la primera vez a la 1, y la segunda a las 3, pero desgraciadamente no había ambientillo, sabéis mas o menos a que hora empieza lo bueno?
Espero alguna vez verlo, debe ser un espectáculo vivirlo.
gracias
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patsybarita
Ole, ole y ole!. Flamenquito, música, juerga, gente con buen rollo y copas hasta que despunta el alba son algunos de los signos "Candela". No sé desde cuándo existe este bar, pero si sé que lo conozco desde que llegué a Madrid, hace más de 6 años.

Y es fiel, consecuente y leal en esa causa nocturna de buscar un sitio que abra hasta muy tarde (o muy temprano, según como se vea), sin la estridencia ni el "cover" de las típicas -que no malas- discotecas madrileñas.

Candela tiene dos niveles y un "reservado" para conciertos flamencos más íntimos o celebraciones privadas. Siempre está a tope, quizás arriba está más en la onda de roces de cuerpo, tomarte las copas de pie y esas cosas...abajo, a modo de gruta, algunas mesitas y casi siempre improvisación con guitarras, cante y taconeo. Muy divertido.

Si te gusta amanecer de fiesta -y no en plan discotequero-,el ambiente flamenquillo, la multiculturalidad de Lavapiés y sencillamente, pasártelo bien...un poco de "Candela" te alegrará el cuerpo y el espíritu. Y oleee!

Su valoración:
carmenlopez
Hasta el alba. En el Candela nos hemos corrido algunas de nuestras mejores juergas madrileñas. Cuando todo cierra en Lavapiés, siempre queda el Candela, con el flamenco como excusa y con la fiesta como aliento.

Étnico total, podrás taconear a Camarón mientras unos te tocan palmas y otros te invitan a copas. Realmente divertido. Hasta los porteros, unos armarios del este, se enrollan si les caes simpático. Del precio, ni me acuerdo, pero da igual si la noche es buena.
Su valoración:
labrujaaveria
Y la noche se hizo flamenca. No frecuento apenas el barrio de Lavapiés (tengo que reconocer que cuando el día acaba me da algo de miedo, yo es que soy muy miedosa), pero hubo una época en mi vida en la que el Candela se merecía una parada casi obligatoria en el transcurrir de la noche de los jueves.

Tengo mucho de gitanilla, las cosas como son, y no soy capaz de resistirme al duende que tiene el flamenco.

Y el Candela también tiene duende. Sus mesas bajas de madera, su vino servido en chatos, esas gargantas rotas que componen la banda sonora, los camareros muy acordes con el lugar, y algún que otro cliente que, en un preciso momento, se arranca con las palmas o la guitarra o el cajón o lo que sea y regala arte a la noche. Es la gloria.

Candela
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