por: Madrid
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San Mateo Circus

915331898

San Mateo, 6, Madrid, 28004

Centro (Justicia)

L1,L10 Tribunal / L5 Chueca

San Mateo Circus es uno de los pubs más míticos de Madrid. Anteriormente conocido como San Mateo Seis, en este local han decidido dar un cambio de rumbo y gracias a su nueva decoración art-decó y a sus cócteles de autor han conseguido renovarse.

De noche, Discotecas, Bares de copas y pubs

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10 comentarios
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indienauta
Nunca fallaba. No conozco a nadie que no haya ido por el San Mateo cuando empezaba a salir Madrid, y cuando Alonso era lo que era. Después, uno se hace mas mayor y cambia de costumbres o, mas bien, de bares. Pero el San Mateo sigue ahí, para todo el que quiera conocerlo.
Su valoración:
lagrannube
Nostalgia. San Mateo son las fiestas de Reinosa, el santo del día de después de mi cumpleaños y uno de los primeros bares por donde empezó a salir una de mis mejores amigas. Por eso, al conocer yo el local, me invadierón recuerdos de primeros besos que yo no había recibido, copas compartidas y canciones famosas. Un lugar idóneo para dar los primeros pasos en el mundo de la noche.
Su valoración:
Claudia23
Un antro con buena música. Quedé con unos amigos en este bar y fui allí sin mucha gana ya que se cambiaron los planes a última hora y yo casi tenía un pie en casa. Pues bien, contra todo pronóstico, el San Mateo fue una grata sorpresa. No sólo me gustó la música y el sitio esa noche (sin ser espectacular, todo hay que decirlo) sino que, a partir de ese momento, cuando no se sabe qué hacer, lo propongo porque considero que es una buena opción. Lo malo, como ocurre a todos los bares que me gustan un poquito, que echa la persiana a media noche (las 3 o 3.30) y te deja con cierta congoja y con la misma pregunta de antes: ¿A dónde vamos?
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amsterdam
Los despojos de la noche.... ...se encuentran todos en el San Mateo. El sitio es cutre, pero grande, y aunque suele estar petado no es difícil encontrar un sitio para sentarse. Los bafles los debieron comprar de segunda mano de una tómbola... suenan de pena.
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saxo
La solución para una noche sin ideas. ¿Quién no ha ido al San Mateo cuando no tenía nada que hacer, cuando ha acabado la fiesta en todos los garitos de Malasaña y no te apetece morir congelado de frío bebiendo cerveza de los chinos?
Al lado de un callejón donde se dan cita los amantes (punkys la mayoría) del botellón y el beber en la calle hasta caer redondo, se encuentra el garito para todos aquellos que no sepan ya cómo montárselo para acabar la noche a gusto.

Y es que hasta hace bien poco habría hasta las 6, no estaba demasiado lleno y el ambiente y la música no te destrozaban del todo. Pero ahora solo abre hasta las 3 y media. Se ha vuelto uno más entre todos. Uno más que chapa y te deja con un palmo de narices, con la fiesta encima y sin tener donde ir. Por lo que, en mi opinión, ha perdido todo su atractivo.
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alain
Los buenos recuerdos del San Mateo. El San Mateo. Un típico. Un histórico. De todas partes de Madrid y de España llegaban rumores de acudir al San Mateo, de llegar a conocer este fantástico bar, donde los recuerdos de tanta gente han quedado encerrados y donde la buena música, la mesa de billar y el buen ambiente estarán perpetuamente esperándote. Es cierto que ha cambiado mucho. Yo he sido de los muchísimos que ha conocido en primera persona el famoso San Mateo. Y he vuelto hace poco, pero ya no es lo mismo. Ha cambiado un poco la música, cobran por entrar (antes no) y se nota que ya no es el San Mateo que una vez conocí. Eso sí, al ver la gente que hay en él, me parece verme reflejado hace algunos años, y llego a catapultarme en el tiempo hacia atrás, pensando en los buenos momentos que llegué a pasar en ese recinto cerrado.
Su valoración:
labrujaaveria
Aquellos maravillosos años…. Como tanta gente en Madrid, uno de los primeros garitos que pise fue el San Mateo. Ni si quiera tenía los 16 años que, por entonces, era necesario cumplir para entrar en cualquier bar de copas o discotecas, pero aquí no era un problema. Chavalitos más jóvenes nos dábamos cita en este garito a eso de las siete u ocho de la tarde (qué horas tan tempranas madre mía!!!) después del tradicional botellón en la Plaza de Barceló cuando todavía estaban permitidos y Tribunal era una de sus grandes mecas.

El San Mateo es un antrillo con un par de billares, donde sirven garrafón y cuya banda sonora marcó parte de mi adolescencia (de Reincidentes a Ska-p, pasando por Fresones Rebeldes y Platero y Tu). El buen rollo era una de sus máximas.

Actualmente, sigue primando ese buen rollo, continúa lleno de chiquillos, con sus billares, su alcohol imbebible, es uno de os pocos garitos donde puedo escuchar a mi Muchachito y Mis Delinqüentes. Y es que, muy de vez en cuando nos entra morriña y allí que nos vamos a disfrutar de la noche con las nuevas generaciones.
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Minas
Acabar la noche. Siempre he salido mucho por Malasaña y siempre ocurría lo mismo: botellón en Barceló o Dos de Mayo, luego a algún garito y finalmente al San Mateo. Era lo más típico del mundo que cuando te echaban de los bares -costumbre popularizada y potenciada por alcaldes peperos- solo te quedaba un sitio a donde ir. Al lado del callejón que todo el mundo conoce esta el San Mateo y tiene algo parecido a lo que ocurre en Oviedo con las fiestas del mismo nombre, que todo el mundo está allí.

Cuando hace relativamente poco intentamos acabar la noche allí, como en los viejos tiempos, nos pidieron pagar la entrada y, indignados ante semejante blasfemia, nos dimos media vuelta, compramos una birra callejera y nos hicimos un huequito en el callejón.
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pequenoIban
Para el que no sepa que hacer. Cualquiera que salga el fin de semana sabe que existe, sobre todo si el grupo es demasiado numeroso, la seria posibilidad de acabar la noche tirado en cualquier plaza de la calle, consumiendo un par de cervezas de las que venden los chinos. Pero si en verano esto todavía es aceptable, en invierno no hay quien lo tolere. El San Mateo seis es el sitio perfecto para las noches que no conducen a ninguna parte, y necesiten de una salida rápida y barata. La entrada suele ser gratuita o a precio bajo, y lo que ofrecen no está mal del todo: música rock y variada, ambiente joven, alcohol barato, y un local que no es del todo pequeño. Ah, sí, se me olvidaba lo fundamental. También puedes jugar al billar.
Su valoración:
gurb
Un bar con historia. Desde que tenía 16 años (y ahora tengo 23 años) y no se como, siempre pasaba lo mismo, los finales de noche tenían tres posibilidades: Casa, calle o San Mateo. Ahora cobran cinco euros por entrar (a chicos y chicas) pero antes era gratis. Es el sitio donde más estilos de música he escuchado. Un día escuchabas a Extremoduro, otro a Hombres G, y otro tenías que preguntar al de tu lado si estabas en el San Mateo o habías bebido un poco más de la cuenta, ya que la música electrónica golpeaba tus tímpanos. He llegado a ver el San Mateo como una improvisada sala de Hip Hop. Pero no voy a engañar, no es el paraíso nocturno. Es amplio (pero se llena a más no poder), hay ambiente joven y los tercios de cerveza te salen a tres euros. Lo mío es más una cuestión de costumbres, no de búsqueda de calidad nocturna. Ha veces puedes pedir canciones y tienen dos billares de los que siempre he salido derrotado. En definitiva es un bar con historia, con historia personal.

San Mateo Circus
San Mateo Circus

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