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por: Madrid
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El Rastro de Madrid

Plaza de Cascorro, Madrid, 28005

Centro (Cortes)

L5 La Latina

D y Festivos de 09:00 a 15:00

El Rastro de Madrid

El Rastro de Madrid es un mercadillo que se celebra cada domingo y los festivos en el barrio de La Latina. Se trata de un mercado en el que encontrarás productos de todo tipo: puestos de moda, de bisutería, de muebles antiguos, de música, de electrodomésticos, etcétera.

En El Rastro conviven artesanos con personas que tienen su negocio y quieren llegar a un público mayoritario pero, en general, abundan los puestos de ropa hippie, moderna o vintage y los muebles u objetos decorativos más retro.

De compras, Moda, Hogar y decoración, Souvenirs, Complementos, Antigüedades, Decoración

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27 comentarios
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RastroMil
Rastro en tirso y latina. Hay algunas cosas buenas, pero la mayoría son cosas muy viejas que ya no deberían ni venderse, si no ya tirarlas a la basura, con el 70 % de venderedores Moros y gitanos y compradores hipis. Rastas, negros, o drogadictos de la zona hace este citio digno de ver como hacen sus payasadas. Esta bien para pasear un poco nada más
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Anónimo
de todo. todo lo que estes buscando se encuentra aqui, regalos, pinturas, ropa, vamos que todo lo que se te pueda ocurrir lo tienes aqui, a pesar de que es un mercadillo, no todo tiene precio de mercadillo, especialmente las cosas artesanales que debo decir que merecen la pena que son bellisimas, complementos como bolsos, pañuelos y pashminas, las pashminas las he encontrado desde 1 euro, chaquetas de piel y para moteros tambien por buenos precios.Eso si hay que tener mucho cuidado que hay mucho chorizo por ahi aprovechando que hay tanta gente.
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sumasyrestas
Ritual madrileño. Con vista aérea podría parecer una manifestación multitudinaria, y sin embargo es un mercadillo. Un ritual de los domingos para madrileños y turistas que se pasean por los puestos en busca de un tesoro que llevarse a casa o un chollo con el que saldar el fin de semana.
Mi zona favorita está en torno a Puerta de Toledo, donde se encuentran los puestos de libros de segunda mano y revistas antiguas.
Además, es una buena excusa para las cañas que vienen después en el barrio de La Latina.
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manzanaazul
Lleno de color y de vida. Sólo os digo que aparece en la famosa guía de Patricia Schultz "1.000 sitios para ver antes de que te mueras, una guía para el viajero", un libro que fue número uno en la lista del New York Times, y si los americanos tienen buen gusto, ninguno de nosotros podemos pasar por la capital de España sin vivitar uno de los mercados callejeros más coloristas y antiguos de nuestra historia. Tiene alma de mercadillo y puedes encontrar ropa a buen precio, falsificaciones de colonias y demás... pero sobre todo, me gusta porque es la cuna de muchos personajillos y se organiza por gremios: antigüedades, libros y discos, animales... es todo un mundo. Lo que más me gusta son las tiendas de artesanía. Hay un puesto muy curioso donde una chica vende zapatillas, bolsos, correas y lo que le echen a base de anillas de latas de cocacola... Un submundo underground en pleno barrio de La Latina. Y si te animas, pasate al acabar por Los caracoles de tapeo.
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tximeleta
Castizo. ¿Hay algo más castizo que el Rastro en Madrid? Pues no. Los domingos, entre la Plaza de Cascorro, la Puerta de Toledo y Embajadores se crea uno de los mercados más importantes de España, y se llena, siempre se llena. Allí encuentras de lo más variopinto y retro, junto a la prenda u objeto de moda. Algo de culto, sin duda.
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alain
Esos maravillosos domingos en El Rastro. Qué puedo yo decir del Rastro de Madrid que no se haya dicho ya...Cuántos domingos yendo de empalmada o cuantos domingos levantándome hiperpronto para poder acudir al maravilloso Rastro que tiene la ciudad de Madrid en el maravilloso barrio de La Latina. Ya solo su ubicación especial, pero además está el ambiente que se respira, la gran variedad de cosas que ofrecen (de todo, increible), los precios que se encuentran, etc. Todo ello lo hacen destino imprescindible y turístico tanto para visitantes como para los que somos residentes. Lo único malo, quizás, la gran cantidad de gente que hay. A veces es un pelín agobiante.
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JANOREMESAL
Guía del rastro. Todo el mundo sabe más o menos lo que es, pero no cómo moverse: lo primero que aconsejo es ir a primera hora, a partir de las 12 de la mañana es un hervidero de gente, aunque es cierto que se regatea mejor a última hora, sobre las 2 de la tarde, porque los de los puestos ya están desesperados por vender. Hay que desayunar chocolate con churros en La Latina o comer tostas en 'El Extremeño', según la hora. El bolso bien agarrado y cruzado por la espalda, y las carteras que no se vean, mejor dentro de cremallera. Las mejores ofertas se encuentran en cosas 'raras': muebles, decoración y cultura. El resto, suele haber más basurilla que cosas que merezcan la pena.
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alevosia
Cuidado con los bolsos. Cuando prohibieron la venta de animales creo que quitaron cierto encanto al rastro. Era curioso pasear por la calle donde ponían todos los pájaros que cantaban a la vez. Pero aquí podrás encontrar de todo, incluso aquello que pensabas que ya no verías en ninguna tienda. Yo, personalmente, no aguanto ni el agobio que se forma ni el cuidado constante que hay que tener con los carteristas, que se aprovechan del mínimo descuido para que una visita tranquila al rastro se convierta en una mañana de pesadilla para ti.
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magitorras
Parada obligatoria.
El rastro es un lugar para visitar si o si. Otra cosa es que acabes comprando. Yo pocas veces consigo algo que me guste realmente.
Supongo que, como todo, hace años que era muchísimo mejor y podías encontrar realmente gangas. Ahora es difícil.
Pero para los que no hayamos vivido esa época, nos sorprenderá por la originalidad de su propuesta dominguera.
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Cris85
Un mercadillo gigante. Estuve hace dos domingos paseando por el rastro con mi madre que hacía años que no iba. Ella dice que ha decaído muchísimo que hace años se podían encontrar cosas diferentes y muy originales, pero hoy por hoy el rastro no deja de ser el mercadillo de cualquier pueblo pero gigante y en el centro de Madrid. Lo mejor del rastro son las cañas y las tapas que te puedes tomar después por la zona de La Latina. Pero para comprar la verdad es que no merece la pena porque además hay mucha aglomeración de gente.
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matthewyatt
Regular. Todo el mundo me había hablado bien del rastro, por que cuando fui quizás mis expectativas estaban demasiado altas ya que no fue lo que yo esperaba. Que tiene su encanto, eso es innegable, que tiene cosas preciosa, eso es incuestionable pero esperaba ver cosas más baratas, atuendos de segunda mano que nadie sería capaz de comprar. Ese tipo de cosas que siempre hay en los distintos rastros a los que he ido. Además el aluvión de gente es demasiado agobiante aunque es una buena experiencia.
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elendil
Mucha gente, aunque especial. Siempre es especial ir al Rastro de Madrid. Eso sí, está llenísimo de gente. Calles y calles abarrotadas de por la muchedumbre que se acerca la Rastro para encontrar la ganga particular del domingo, aunque de estas ya van quedando menos. Es un lugar que hay que visitar, y al que siempre apetece volver de vez en cuando, para comprobar que de variedad y diversidad anda el mundo lleno. Aunque me da la sensación que la cultura de ir los domingos por la mañana al rastro queda ya muy sujeta a los buenos desayunos que se pueden tomar por la zona antes de ir a comprar y por el rico aperitivo del mediodía, donde los lugares de cañas, tapas y pinchos son solicitadísimos. Es otra forma de pasar la mañana del domingo, diferente, aunque no la recomiendo como opción habitual.
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Iguana
De rastro poco. Cuando llegué a madrid fui al famoso Rastro toda ilusionada esperando encontrar calles y calles llenas de puestos de ropa de segunda mano, antigüedades, gangas... Como lo había visto en Alemania, donde comprabas ropa chulísima de segunda mano por pocos euros, cosas para la casa, de todo. Pero lo que me encontré fue un rastro con puestos idénticos unos a otros de cosas nuevas e importadas y bien caras, y luego la plaza y un par de calles de verdadero rastro pero bastante chungo. En fin, que lo veo más para turistas y carteristas.
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deuda77
Ha perdido con los años. Recuerdo cuando mi padre me llevaba de pequeño al rastro. Era un verdadero rastro, ahora supongo que la globalización ha hecho sus efectos y ha evolucionado mucho.
Sigue teniendo su encanto, pero demasidos comercios con ocal han instlado sus "puestos" en el rastro. Aún puedes disfrutar de unas sardinas en "La Asturiana" o unos churros si llegas temprano, en fin diferentes sensaciones mismo espíritu.
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Anónimo
Locuraaaa!!!. Es una auténtica locura, pero hay que vivirlo al menos una vez. Hay miles de personas, y hay que tener mucho cuidado con la cartera!! Podeis encontrar de todo: ropa, muebles, electricidad, sellos, monedas, juguetes, bolsos… y todo tanto nuevo como de segunda mano. Hay un puesto súper chulo que está casi al principio de la cuesta en el que tienen una ropa y unos complementos súper originales.
Para mi, el plan perfecto para el domingo es ir al rastro tempranito y verlo todo bien y después aprovechar e irse a la zona de bares de la latina a tomar unas cañitas y unas tapas, porque los domingos está siempre a tope.
Su valoración:
eii
Variedad al gusto de todos!!!. Este sitio es para perderse, variedad de puestos y de gente. Recomendacion llevar el bolso agarrado por problemas de birlado de cartera!!!

Te puedes encontrar un poco de todo... desde ropa, chapas, jaulas para pajaros, cinturones, películas... La última adquisición que hice fue comprar una especie de cartulina alargada con el nombre escrito mediante representación de simbolos con pajaros y cascadas que estaba haciendo una oriental con una esponja, era increible como dibujaba, rapidez y precisión.

Yo lo encuentro entretenido para esos domingos en los que no se bien lo que hacer, eso si ahi que estar preparado para meterse entre un gran tumulto de gente, soporta empujones de vez en cuando y que te desplacen de un lado para otro. Pero bueno aunque no pueda verlo entero, al rato proteste de que estar alli es imposible, procuro madrugar un poco para hacer alguna comprilla
Su valoración:
kng
Menudo bazar. Si existe un lugar en Madrid donde encontrar todo aquello que siempre buscas y nunca encuentras no cabe ninguna duda que este es el sitio adecuado donde ir. Desde muy temprano a primera hora de la mañana se monta en alrededor de la castiza plaza de cascorro todo un mercado sin igual en el que todo tiene cabida. Desde animales, música, ropa, antiguedades, tebeos y comics, postales, absolutamente de todo, no creo que haya un lugar en esta ciudad que pueda recoger tanta variedad. Siempre abarrotado y con mucho ambiente no tiene nada que envidiar en su medida a los barrios con mercados más famosos de europa, no es Candem Town pero bueno una versión castiza de ella bastante aproximada, a los más madrugadores les merecerá la pena pasar por allí la mañana de domingo y si lo acompañas con un desayuno de chocolate con churros durante el invierno seguro que pasas un buen rato.
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Kiko
MEJOR LA RUTA DE BARES. Sí a mi el Rastro es uno de los sitios en los que más gente he visto desde que llegué a Madid, pero eso, solo gente, luego tampoco es para tanto, no hay tantas cosas como esperas, me llamó mucho más la atención la gente que lo rodeaba que el rastro como,... mercadillo en sí.

Lo que sí que merece la pena es recorrerte el rastro por los bares que lo rodean; el crisol de culturas; la gente que deambula por esas calles del centro suele hacer parada y fonda en los bares adyacentes a los puestos y es ahí donde realmente, y al lado de una caña fresquita o un buen vino se le coge el pulso al rastro.

Conclusión, es mejor ir al Rastro a tomarse unas cañas que a comprar.
Su valoración:
Milindrik
encanto para todos los gustos. El rastro es la caña tiene un montón de vida, pasar el domingo a dar una vuelta tanto como si has dormido como si no es un lujo que no todos saben apreciar el encontrar casi cualquiera producto normalmente a buen precio y ver todo tipo de gente y cosas a mi me parece encantador
a veces esta demasiado lleno y hay que tener cuidado con los bolsos y las carteras pero eso como en cualquier sitio donde hay mucha gente. lo que esta claro que el rastro no es para gente de alto estanding o demasiado especial para mezclarse con la plebe, pero quien lo vea así se pierde todo el encanto y no hay mejor plan para un domingo que ir al rastro y después tomarse unas cañas en un bar cercano

tiene muchas zonas las mas destacadas son las calle de los cuadros o de los pájaros también la zona de los cromos y como no la zona Tirso Molina que de la gente de izquierdas

Su valoración:
godi
Lo mejor, las tapas. O encuentras una buena hora para ir (tempranito por la mañana suele ser lo mejor) o todos aquellos a los que os agobien las masas lo vais a pasar bastante mal. Es lo que me pasa a mí. Eso de dar un paseo tranquilo por el Rastro... Bueno, depende. A mí dejarme arrastrar por una marea humana, que me impide detenerme en los puestos que me interesan, y perderme constantemente de mis acompañantes, no me parece pasear tranquilamente un domingo por la mañana. Así que, ante las visitas, hago de tripas corazón y voy; si no, no suelo parar por allí. Si no fuera por eso, lo cierto es que es un lugar maravilloso, donde encontrar aquello que no se sabe muy bien dónde buscar. Para los que nos conformamos con un paseísto corto, hay muchos bares de tapas por los alrededores donde esperar a los que van más despacio.

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